Si bien, cuando hablamos de turismo lo primero que suele venir a nuestra mente es "viajar", "conocer nuevos destinos", "culturas", "gastronomía", "paisajes", el turismo realmente es más que eso, pues, aunque conjunta una serie de actividades y de características ya mencionadas anteriormente, es también un fenómeno de gran relevancia en el ámbito social, cultural y económico; que además puede concebirse desde distintos rubros.
En esta ocasión conocernos un poco más de cerca el denominado "turismo cultural", y con ello se inaugura esta sección en el blog. Para lo cual retomaremos algunas citas:
"El turismo, en sus diferentes modalidades y acepciones, entre ellas el turismo cultural, es una actividad que genera impactos tanto positivos como negativos, ya sea ambientales, socioculturales y económicos.
De acuerdo a Monreal (2002) “el turismo no debe ser percibido en sí mismo ni como una panacea respecto a la solución de los problemas del subdesarrollo, ni como una fuerza destructiva que indefectiblemente arrasa con la diversidad y la identidad de los pueblos”.
Si partimos desde la visión del turismo cultural como una actividad enmarcada dentro de los principios del desarrollo sustentable, encontraremos que se le adjudican más aspectos positivos que negativos. No obstante, el no cumplimiento de esos principios, ya sea por exceso o por defecto, genera consecuencias negativas".
Y me parece relevante lo que se menciona, ya que si bien, el turismo cultural y el turismo en general puede tomar distintos matices en base al punto de vista de partida, no necesariamente será un hecho negativo o positivo, pues bien puede generar distintas oportunidades de crecimiento, tanto para el turista como para el lugar receptor (empleos, desarrollo, etc.), pero como en todo, es importante establecer ciertos limites y lineamientos, principalmente para poder resguardar ese atractivo y encontrar la manera de que pueda sustentarse y preservarse, estableciendo ciertos principios.
Porque claro, personalmente suelo asociar el turismo como un fenómeno positivo, pero ¿Qué pasa cuando este afecta ciertas comunidades? y ¿Qué hay sobre el hecho de que se destruyen tantas hábitats naturales etc. para poder crear una nueva zona hotelera?, por ejemplo, en esos casos mucho más complejos, valdría la pena revalorizar las propuestas y poder establecer ciertos criterios para llevar a cabo esos proyectos, de manera que se de ese desarrollo y crecimiento de manera, justamente como se menciona: sustentable.
"Es oportuno citar a Delgado Ruiz (2000) cuando dice que “la cultura receptora se esfuerza precisamente en ofrecer aquello que le es requerido, de acuerdo con su articulación en un sistema intercultural plenamente sometido a las leyes de la oferta y la demanda. Es lo diferente lo que la sociedad anfitriona sabe que debe exhibir enfáticamente, consciente de lo que se espera de ella por parte de quienes acuden turísticamente a visitarla.
Estos, por su parte, no esperan en realidad nada nuevo, nada distinto de lo que han visto en las fotografías exhibidas en los libros o las revistas de viajes, en las postales turísticas, en los documentales de la televisión o en las películas de ficción. Han llegado hasta ahí solo para confirmar que todo lo que le fue mostrado como en sueños existe de veras”.
"Se puede confirmar entonces, que frente a la tendencia del fenómeno de la globalización se genera, por el lado de las culturas receptoras, la necesidad de redescubrir y fortalecer la identidad cultural, como así también, resignificar el patrimonio como factor de unidad. Y por el lado de los grupos visitantes se evidencia la sensibilidad por el cuidado del medio ambiente y el interés por la diversidad cultural.
De esta manera, el turismo cultural puede cumplir un papel estimulador para revalorizar, afirmar y recuperar los elementos culturales que caracterizan e identifican a cada comunidad ante un mundo globalizado".
A manera de conclusión, me gustaría reflexionar lo siguiente:
El turismo es una herramienta que puede proporcionarnos muchos beneficios, hablando sobre el enfoque cultural, permite enriquecer nuestros conocimientos y al mismo tiempo retroalimenta e influye en las distintas culturas con las que es presentada, sin duda es un ámbito muy rico, pues cada lugar tiene su propia historia, gente, tradiciones que contar y como se mencionaba anteriormente, el turista quiere tan sólo corroborar esta parte humana y real de lo que le presenta el propio destino y experimentarlo.
Fuente de consulta:
→ 1. Toselli, C. (2006). Algunas reflexiones sobre el turismo cultural. Pasos vol. 4(2), 175-182. https://www.pasosonline.org/Publicados/4206/PS040206.pdf